Nitrógeno en las ruedas

nitrogeno en las ruedas

Los neumáticos hinchados con nitrógeno se distinguen por el tapón de válvula verde

Gonzalo López.

La mayoría de los conductores estamos acostumbrados a inflar los neumáticos con aire. El aire se compone en un 78% de nitrógeno, un 21% en oxígeno y un 1% de compuestos varios. El aire por su parte contiene agua.

El agua es capaz de cambiar de temperatura y presión que es lo que provoca que el neumático se caliente en exceso con el aumento de velocidad y tiempo de rodadura y que, debido al reducido tamaño de sus partículas, éstas tiendan a escapar de la rueda constantemente, consiguiéndolo y haciendo que cada mes tengamos que revisar la presión de nuestros neumáticos con el fin de preservar los estándares del fabricante, manteniendo nuestra seguridad y ahorrando gastos.

Por tanto, el oxígeno es un elemento inflamable que aumenta de temperatura y presión por el contenido en agua, que se escapa de la rueda y cuya elevada temperatura aumenta el desgaste del neumático prematuramente. Sin olvidar que el agua conlleva a un predisposición a la corrosión.

En oposición, el nitrógeno es un gas inerte, por tanto no es peligroso, ni se inflama ni pierde o gana presión ni intenta escaparse debido al mayor tamaño de sus partículas.

Tampoco el neumático se desgasta por el calor. Además no oxida la llanta, ni nos hace estar tan pendientes de la presión de los neumáticos.

El único inconveniente del nitrógeno es que sólo en talleres que tengan esa opción (que hoy en día son muchos) podremos hinchar nuestros neumáticos, y que su precio ronda los 10/12 €.

En personas que asiduamente revisen la presión de los neumáticos, la necesidad de inflarlos con nitrógeno no es tan imperiosa. No así en una gran mayoría de conductores que olvidan completamente esta sencilla revisión, a pesar de que los coches montan obligatoriamente a partir del uno de noviembre de 2012 sensores de presión[1], medida impuesta por la Comunidad Europea para aumentar la seguridad y disminuir el consumo de combustible.

Mi recomendación es hinchar los neumáticos con nitrógeno ya que:

  1. Aumenta la seguridad activa, reduciendo el riesgo de reventón del neumático y proporcionándonos la mejor estabilidad en frenada y curva debido a la correcta presión.
  2. Disminuye las revisiones (si no disponemos de control de presión de neumáticos) de 12 veces al año a tan sólo 3.
  3. Nos asegura la correcta presión del neumático independientemente de carga y temperatura.
  4. Es inerte y no contiene agua por lo que no es inflamable ni oxida las partes metálicas de la llanta conservando las propiedades del caucho.
  5. Su precio es asequible y su compra, cada largos períodos de tiempo.
  6. Se es más respetuoso con el medio ambiente.

[1]http://www.diariomotor.com/2012/10/26/los-sensores-de-presion-de-neumaticos-seran-obligatorios-a-partir-de-noviembre/

Acerca de gjfortysix

Apasionado del mundo del motor.
Imagen | Esta entrada fue publicada en Consejos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Nitrógeno en las ruedas

  1. Pingback: Utilizando el sentido común: CONDUCCIÓN EFICIENTE | elrincondelpiston.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s